Una pena que se le vea más grande al elefante que a él, pero a veces estas campañas promocionales se dosifican y lo bueno siempre llega al final. Eso o esto es todo lo que vamos a ver en versión un poco más grande, un poco más pequeña, con la marca de agua de una agencia de noticias china o de otra. Pero bueno, yo no desespero, en peores nos hemos visto.
La publicidad. Menos mal que tenemos los anuncios. Y menos mal que la gente es consciente de la importancia que tiene el mínimo documento gráfico que circula sobre este chico. Están en todas las páginas y en muchos tamaños. Pequeño en general desgraciadamente. Pero es que esa sonrisa lo ilumina todo, hace que pierdan sentido las proporciones tal y como las conocemos.
No hay como una buena publicidad para embellecer las ciudades. Y de regalo que me las he encontrado porque sí, Takeshi con perro. Hasta con los perros tiene química.